Boda Elena

Ya se sabéis cómo son estas cosas: todo lo mejor para el día más feliz de tu vida, y sobre todo, que tu futura mujer se vea como una auténtica reina. Nosotros nos casamos por la iglesia, más que nada porque a mis suegros (y también a mis padres) les hacía mucha ilusión. No era cuestión de empezar con mal pie. La verdad es que nos ayudaron muchísimo, pero, como ocurre en toda boda, siempre hay problemas con el transporte. Tanto mis suegros como mis padres, por diversos problemas, no pueden conducir. Habían pensado llegar a la iglesia en taxi, sin embargo, Elena y yo, como agradecimiento por toda la ayuda que nos habían prestado, les quisimos dar una sorpresa. Nosotros, por nuestra cuenta, habíamos pensado en alquilar un coche de lujo que nos llevara a la iglesia, luego al restaurante, bueno, donde hiciera falta. Ya hacía tiempo que estábamos buscando una empresa de alquiler de coches de lujo para bodas, pero no nos acabábamos de decidir. Siempre había algún “pero”, ya sabéis a los que me refiero, y habíamos hablado con unas cuantas. Por suerte dimos con www.limisinavalencia.es y llamamos para saber las condiciones, y algo muy importante, el precio. Nos atendieron perfectamente, y nos cayeron tan bien, que hasta quedamos (sin ningún tipo de compromiso) en su empresa. Así podríamos saber un poco más sobre la forma de alquilar un coche de lujo, ya que ninguno de los dos lo había hecho antes. Bueno, me faltan palabras para expresar las flamantes preciosidades que vimos. No os lo podéis imaginar, desde coches clásicos hasta descapotables. Nosotros nos decidimos por una limusina Chrysler de 8 plazas de color plateado. Una verdadera joya. Así matábamos dos pájaros de un tiro. Llegaríamos como verdaderos príncipes y, por otra parte, solucionaríamos el problema de transporte de nuestros familiares más directos. Desde luego no fue nada caro, pero en absoluto, ya que el precio incluía el chofer totalmente uniformado. Cuando llegó el día en cuestión y les dijimos que habíamos alquilado una limusina para que fuéramos todos juntos a la iglesia, no se lo podían creer.

Boda con Chrysler de 8 plazas

Y menos cuando llegó conducida elegantemente por el chofer. Ya nos os cuento cuando entraron en su interior y vieron la pantalla de plasma, equipo de música para CD, MP-4, los asientos de cuero, y todos los pequeños lujos de cristal y aplicaciones de acero de su interior. Claro, que para alboroto el que formaron los invitados al vernos llegar a los 6 con la limusina. No cesaron de hacerles fotos, y hasta se turnaban para poder hacerse la fotografía por parejas. Desde luego, fuimos el centro de interés. Eso no se puede negar. Evidentemente, en la mayoría de nuestras fotos sale el coche, y hasta tenemos una con el chofer, que por cierto es un señor muy amable. Lo mejor, para dar el campanazo el día de tu boda es alquilar uno de esos cochazos que tienen en www.limusinavalencia.es Hacedlo y ya nos contaréis.